CALIBER™ — el proceso con el que pasamos de la incertidumbre a un plan de acción firmado por dirección.
No empezamos implementando. Empezamos entendiendo. Cada fase es un punto de calibración: medimos la realidad, contrastamos con la visión, y solo entonces decidimos. El criterio se construye con datos, no con tendencias ni keynotes.
Cada problema se cuantifica en euros. Cada objetivo tiene un KPI, un baseline y un target. Cada piloto tiene un criterio de continuidad acordado por dirección. Si la cifra no aparece, paramos la fase hasta que aparezca.
No todos los procesos deben automatizarse. No todas las empresas están preparadas. Si en una fase encontramos que la inversión en IA no es prioritaria, lo decimos — y la consultoría se detiene. Cobrar por recomendar lo correcto, no por ejecutar lo vendido.
Cada fase se cierra con un entregable concreto y un punto de decisión. Si el resultado no acompaña, paramos aquí — no continuamos con la siguiente. La consultoría es reversible por diseño.
Antes de medir nada, necesitamos saber hacia dónde quiere ir la empresa. Trabajamos directamente con el CEO y el comité de dirección para cartografiar la visión a 3 años, los motores de ingresos actuales, los riesgos competitivos y las decisiones clave que hay que tomar. Sin este mapa, cualquier inversión en IA es una apuesta a ciegas.
Entender la dirección de la empresa y el modelo de ingresos. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
Visitamos la planta. Entrevistamos al responsable de producción, calidad, mantenimiento, logística y atención al cliente. Cronometramos procesos. Contamos reprocesos. Cuantificamos paradas, errores y horas perdidas en euros. Lo que a menudo se percibe como una 'molestia' se convierte en una cifra: esta es la base sobre la que decidiremos qué vale la pena automatizar.
Mapear la realidad actual (AS-IS) y cuantificar los problemas. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
La mitad de los proyectos de IA fracasan porque los datos no existen, no están limpios o no se pueden cruzar. En esta fase, el equipo técnico audita sistemas (ERP, MES, SCADA, hojas de cálculo), revisa la calidad de los datos, identifica integraciones necesarias y evalúa si el equipo interno puede mantener lo que se construya. Si encontramos un bloqueador grave, lo decimos ahora — no cuando ya hemos firmado con un proveedor.
Validar infraestructura, datos y capacidad técnica. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
Convertimos los problemas cuantificados en objetivos medibles. No 'mejorar el mantenimiento' — sino 'reducir paradas no planificadas un 20% en 6 meses con un KPI mensual'. Definimos quién es responsable de cada métrica, cómo se mide, qué pasa si no se alcanza, y cuál es la arquitectura mínima para llegar. Esta es la fase donde el CEO acepta o rechaza cada compromiso.
Diseñar el futuro (TO-BE): gobernanza y arquitectura. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
De la lista de problemas cuantificados, seleccionamos los 4–6 que tienen mejor relación impacto/esfuerzo y los convertimos en casos de uso accionables. Cada caso lleva una ficha: descripción funcional, datos necesarios, arquitectura, ROI estimado con horizonte de retorno, riesgos y plan de piloto. La dirección los ordena por prioridad — la hoja de ruta nace de aquí.
Priorizar casos de uso con ROI estimado y diseño técnico. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
Cerramos el proceso con un documento que el CEO puede firmar y un equipo puede ejecutar. Incluye la secuencia de pilotos de los 12 meses siguientes, presupuesto detallado (interno + externo), criterios de continuidad para cada piloto, plan de formación del equipo, y métricas de seguimiento trimestrales. La consultoría termina aquí — la ejecución la hace la empresa, con o sin nuestro acompañamiento.
Memoria, hoja de ruta, presupuesto y plan de capacitación. Si el resultado valida la hipótesis, continuamos. Si no, paramos aquí.
Cada fase incluye visita, entrevistas y cuantificación real de los problemas en euros. Saltarse la medición lleva a recomendaciones genéricas. Una fase se cierra cuando la cifra está, no antes.
El proceso está diseñado para terminar con una decisión, no para extenderse. Cada fase tiene un entregable que valida (o detiene) la consultoría. No se percibe como un gasto que no termina nunca.
Cada fase cierra con un punto de calibración: si el resultado no acompaña, paramos. No arrastramos el proceso esperando que las cosas mejoren. El criterio se construye etapa a etapa.
El CEO de una PYME no puede dedicar el día a día a un proceso interno interminable. Sesiones concentradas en los momentos críticos — el resto se resuelve por email y con nuestro equipo, sin bloquear las operaciones.
El modelo tradicional está diseñado para extenderse. El Caliber está diseñado para terminar a tiempo y con una decisión tomada. Esta es la diferencia, fila a fila.
| CALIBER™ — FORECASTRAX | CONSULTORÍA TRADICIONAL | |
|---|---|---|
| Punto de partida | Visita a planta y cuantificación en €. | Workshop genérico basado en presentaciones del cliente. |
| Duración | 6 fases secuenciales con fecha de cierre fija. | Proceso abierto con extensiones facturables. |
| Entregable final | Hoja de ruta firmada + presupuesto cerrado. | Recomendaciones estratégicas sin presupuesto. |
| Criterio de continuidad | Si una fase no valida, paramos. | El proceso continúa hasta agotar las horas contratadas. |
| Independencia técnica | Sin acuerdos con proveedores. Recomendamos lo que funciona. | Alianzas con hyperscalers y vendedores de software. |
| Precio | Presupuesto cerrado para el proceso completo. | Por horas facturadas + retainers. |
| Equipo | Tres socios sénior in situ. | Un partner y un equipo de juniors rotatorio. |
| Qué pasa después | La empresa tiene criterio. Puede ejecutar con quien quiera. | Vínculo a la consultoría para implementar lo recomendado. |
Total: 6 reuniones de 90' y 1 visita a planta de 4h, repartidas a lo largo de las seis fases. El resto es trabajo nuestro. El comité de dirección se implica en 3 momentos críticos — el resto se resuelve por email.
Sesión con dirección. Compartís visión, motores de ingresos y decisiones pendientes. No es necesaria preparación previa.
Acompañamos al responsable de operaciones. Vosotros hacéis negocio. Al final del día, breve lectura conjunta.
Veis el mapa AS-IS con problemas cuantificados. Validamos prioridades antes de continuar.
El equipo TI se encarga. Vosotros recibís un resumen de una página con bloqueadores críticos, si los hay.
Decidís KPIs y targets. Aquí firma el comité de dirección. Esta es la sesión más importante del proceso.
Presentamos 6–8 casos. La dirección prioriza. Salís con la cartera ordenada por consenso.
Borrador de la hoja de ruta y presupuesto. Revisad con calma, comentad por escrito.
Validación final del presupuesto y del cronograma. Posibles recortes o reasignaciones.
Entrega de la memoria ejecutiva. Firma de la hoja de ruta. Entrega de todos los materiales.
Si queréis, empezamos el primer piloto. Si no, la empresa tiene criterio para decidirlo con cualquier socio.
Sector metalúrgico · Baix Empordà · 2025
— CEO, pyme industrial · 47 trabajadores · facturación 6,2 M€
Si no encuentras la tuya, escríbenos directamente a info@forecastrax.com. Respuesta en 48h, sin compromiso.
Si la empresa está en un momento de crisis de liquidez o reestructuración profunda, una consultoría de IA no es prioritaria. También, si todavía no tiene datos operativos básicos (un ERP funcional, registros de producción), antes hay que poner las piezas en su lugar. Lo decimos en la primera reunión.
Presupuesto cerrado, sin horas extras facturables. El rango depende del tamaño de la empresa y del número de plantas a visitar. Para una PYME industrial típica (40–120 trabajadores, una planta), hablamos de 5 cifras bajas. Os damos el presupuesto exacto después de la primera llamada de 30 minutos.
Lo decimos claro y la consultoría termina en la fase 02. Cobramos solo las fases completadas. Esta es la diferencia respecto a una consultora tradicional: no tenemos incentivo para recomendar lo que no funcionará.
Sí. La fase 03 (Validación Técnica) requiere acceso a los sistemas principales (ERP, MES, SCADA, repositorios de datos). Trabajamos con vuestro responsable de TI o con el proveedor externo que tengáis. No pedimos credenciales sensibles ni copiamos datos fuera de la empresa.
Sí. No tenemos acuerdos de partner con hyperscalers, ERP, MES ni proveedores de IA. La recomendación técnica se hace por criterio técnico, no por comisión. Si recomendamos una herramienta, es porque es la mejor para vuestro caso.
Sí, pero no es obligatorio. El servicio de Implementación es independiente. Muchos clientes ejecutan la hoja de ruta con su equipo interno, con otro proveedor, o con nosotros — siempre con presupuesto y KPIs acordados por piloto. La idea es que lleguéis al final con suficiente criterio para decidirlo con libertad.
NDA firmado antes de la fase 01. Todos los documentos se comparten en un repositorio privado. El equipo de Forecastrax que ve vuestros datos son los tres socios fundadores — no subcontratamos el diagnóstico. Al final del proceso, podéis solicitar la destrucción de copias de trabajo.